En entrevista con el Ingeniero Jorge Ramírez, director de SOLGAM, empresa especializada en atención a temas inherentes al agua, le cuestionamos lo siguiente sobre la crisis en la zona metropolitana de Jalisco.
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¿Conoce las causas del problema del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara?
Sí, aunque es importante distinguir entre los problemas estructurales del sistema y las causas específicas de los episodios de mala calidad del agua que se han denunciado desde hace tiempo.
No hay una sola causa: intervienen las condiciones de las fuentes de abastecimiento, la capacidad y operación de las plantas potabilizadoras y el estado de la infraestructura de conducción y distribución.
La potabilización comprende distintos procesos, entre ellos la coagulación, la sedimentación, la filtración y la desinfección, según las características del agua. Todos deben funcionar de manera coordinada
En cualquier sistema de agua potable, se tiene el riesgo de distribuir agua contaminada por diferentes causas; en el reciente caso de Guadalajara y zonas conurbadas intervienen las condiciones de las fuentes de abastecimiento, la capacidad y operación de las plantas potabilizadoras y el estado de la infraestructura de conducción y distribución
Las fuentes superficiales, como el lago de Chapala y los ríos que lo alimentan, están expuestas a descargas de aguas residuales y al arrastre de sedimentos, materia orgánica y otros residuos, especialmente durante las lluvias. Los cambios en la calidad del agua que llega a las plantas aumentan las exigencias de tratamiento. Por ello, la potabilización debe ajustarse a las características del agua recibida y contar con mantenimiento, personal capacitado, insumos y vigilancia permanente.
En Guadalajara, el deterioro de la infraestructura y la necesidad de modernizar las plantas potabilizadoras forman parte del problema. También es necesario revisar lo que ocurre después de la potabilización: la calidad puede deteriorarse durante la conducción, el almacenamiento y la distribución por acumulación de sedimentos, corrosión o ingreso de contaminantes cuando coinciden fallas de hermeticidad y pérdidas de presión.
El SIAPA tiene una responsabilidad central en la calidad del agua que suministra, mientras que la protección de las fuentes y el control de las descargas requieren la participación coordinada de distintas autoridades. En resumen, se mantuvo una forma vulnerable de transportar agua mientras se acumularon necesidades de modernización del tratamiento y mantenimiento de la distribución. El crecimiento urbano añade presión.
Por lo que las posibles causas del problema pueden ser: – FALLAS EN LA CAPACIDAD DE POTABILIZACIÓN Y CONDUCCIÓN CORRECTA DEL VITAL LIQUIDO. -FALTA DE MANTENIMIENTO OPORTUNO DE LA RED. -REBASE EN LAS CAPACIDADES DE FILTRACIÓN. -FALTA DE INVERSIÓN EN INFRAESTRUCTURA ACORDE AL CRECIMIENTO DE LA MANCHA URBANA.
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¿Cuáles considera que deben ser las soluciones ante la crisis hídrica de toda la zona afectada?
La respuesta debe ser integral y preventiva. Debe atender tanto las necesidades inmediatas de la población afectada como las deficiencias estructurales que originan el problema.
En lo inmediato, es indispensable garantizar el suministro de agua apta para uso y consumo humano, identificar los puntos donde se deteriora su calidad y comunicar con claridad los resultados de los análisis y las medidas correctivas.
A largo plazo, se requiere proteger las fuentes de abastecimiento, modernizar las plantas potabilizadoras, rehabilitar las redes, reducir fugas y fortalecer el monitoreo. Estas acciones necesitan inversión sostenida, mantenimiento oportuno y una planeación acorde con el crecimiento urbano y las condiciones de las fuentes.
También es fundamental revisar la gestión del organismo operador y su coordinación con los tres órdenes de gobierno y con la sociedad. La selección del personal directivo y técnico debe basarse en experiencia, capacidad y resultados, con mecanismos que eviten que los nombramientos respondan a cuotas partidistas.
Existen distintos esquemas de gestión: públicos, concesionados y mixtos. Mi propuesta es fortalecer un organismo público con gobernanza ciudadana, autonomía de gestión y dirección profesional, sujeto a obligaciones de transparencia, supervisión y rendición de cuentas. La participación ciudadana debe tener atribuciones claras para intervenir en las decisiones y vigilar los resultados.
La estrategia debe trascender los periodos de gobierno y privilegiar criterios técnicos y objetivos de largo plazo. Publicar los resultados de calidad del agua en las fuentes, a la salida de las plantas y en distintos puntos de la red permitiría identificar dónde se presentan las fallas y evaluar si las soluciones funcionan.
Mientras no se garantice un servicio confiable, las familias seguirán asumiendo gastos adicionales en agua embotellada, filtros y otras alternativas.
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¿Cuáles son las ventajas de su propuesta de solución frente a otras alternativas?
La principal ventaja de un modelo de Gobernanza Ciudadana o gestión pública con participación ciudadana y dirección profesional es que puede dar continuidad a las decisiones técnicas y a las inversiones más allá de los cambios de gobierno.
Una participación ciudadana efectiva, acompañada de reglas claras para los nombramientos, renovación escalonada de los órganos de gobierno y transparencia en las decisiones, puede reducir la influencia de los intereses partidistas y fortalecer la vigilancia sobre el uso de los recursos.
El propósito es mantener una institución pública capaz de planear a largo plazo, conservar personal especializado y evaluar sus resultados con indicadores verificables: calidad del agua, continuidad del suministro, reducción de fugas, eficiencia del gasto y atención a los usuarios.
Sin embargo, la figura institucional por sí sola no garantiza buenos resultados. Debe acompañarse de recursos suficientes, controles contra los conflictos de interés, supervisión y responsabilidades claramente definidas.
Por esas razones considero recomendable este modelo: ofrece condiciones para una gestión más estable, profesional y cercana a la ciudadanía. Su éxito se ha demostrado claramente en otras ciudades con resultados sostenidos y medibles, especialmente en la calidad y continuidad del agua que reciben los hogares.